viernes, 27 de noviembre de 2015

Tantos cachivaches








  A Matias, le gustaba mucho coleccionar cosas, muchas cosas. Tanto que su cuarto era un depósito de chucherías.
  Su madre le había dicho una y otra vez: ¡¡¡Matias, cuando ordenarás todo esto!!!, pero él era oídos sordos.
  Y así pasaron los años, y cuando Matias cumplió 16, le pasó algo super extraño e inimaginable...
  El día de su cumpleaños, su tío, que era inventor, le regaló una extraña máquina, muy pequeña.
  Era una máquina organizadora de cosas, algo que sabemos que le hacía falta a Matias. Pero como también sabemos, él era capaz de tirar eso por la ventana, o simplemente, no darle bolilla. Así que su tío optó por mentirle diciéndole que le tenía que pedir a el aparato un objeto de colección que el deseara con todo su ser, y así entonces, eso aparecerá.
  Instalaron la máquina en la habitación de Matias. Cuando el decidió continuar con la fiesta, su tío, se escabulló entre lo invitados para ir a programar la máquina para que ordene todo. Le salió bien.
  La sorpresa se la llevó Matias, cuando, al acabar la fiesta, entró a su cuarto vió todo en su lugar...


Luci Trinidad Lencinas


jueves, 26 de noviembre de 2015

PANICO EN STATES HOUSE PARTE 1


INTRODUCCIÓN:

Esta es una mini novela que les hiré relatando de a poquito, ya que es de misterio, quiero causar un poco de intriga. Bueno, quiero ir terminando para que empiecen a leer la historia.
 Ah!!! me olvidaba es la historia de una chica que le tocó vivir cosas extrañas cuando se muda con su familia a los departamentos States House. Aquí va:


  Hola soy Cathaline, pero pueden llamarme solo Cath.
  En este momento tengo 30 pero la historia que les contaré sucedió cuando tenía 14.
  Todo comenzó en una cena donde mi padre anunció que nos mudariamos a los departamentos de lujo States House, porque por razones que no les contaré, les vendimos la casa a mi tía Clarise.
  La mudanza fué un extres insoportable, teníamos que trasladar de una casa  otra cajas y cajitas...



   Luci Trinidad Lencinas.

 CHAU, NOS VEMOS EN LA PRÓXIMA PARTE DE PÁNICO DE STATES HOUSE

El Sol Sale pars Abril


EL SOL SALE PARA ABRIL




Cuando tenía nueve años  parecía de once.
   Mientras todos los niños jugaban a las escondidas ella estaba solita jugando con muñecas en un rincón .Algunas veces se acercó a compañeros  que corrían en el patio pero ellos preferían niñas más “ágiles” en su equipo. Triste se alejaba llorando.
   En la casa la madre le decía que no les hiciera caso porque ella era muy especial, poderosa y que tenía el futuro en sus manos. Abril al escuchar eso se alegraba pero a la mañana siguiente todo volvería a ser igual.
  Así creció y  al cumplir trece años su mamá le regaló un libro y decidió llevarlo para leerlo en el colegio.
  Cuando quiso apoyar su carpeta en el pupitre se dio cuenta que estaba lleno de pegamento y al lado una nota que decía: “Feliz cumpleaños… ¡pero no pienses que somos tus amigos! JA”.
  Esta nota la inmovilizó y muy triste quedó. Así que decidió decirle a la profesora que no se sentía bien y que quería llamar a sus padres para que la retiraran del lugar.
  -Hija, ¿qué te duele?- preguntó su padre.
  Abril no pudo mentirles, demasiado ya tenía con la burla de esa mañana y terminó por contar todo.
  -Pero hija,  ¿no podías contarle a la profesora?- Le reclamó su madre.
  -No, porque todos se iban a enojar conmigo y me tratarían de chismosa-le contestó.
  -Bueno hija, pero mañana a primera hora iremos a hablar con ella-dijo su padre terminante.
  -No, papá, por favor no!!! Dijo llorando ¡se vengarán! 
  Para olvidar el mal rato la niña fue por el libro estaba muy bueno. Trataba sobre una historia similar a la suya y esto la hizo reflexionar. Al terminar de leerlo pensó: “Soy capaz de un montón de cosas. Pude terminar de leer un libro! Y me gustó.  Esta es la frase que ayudó a que el día siguiente Abril se sienta segura sobre sí misma.
  Esa mañana Abril se levantó distinta, alegre… eso muy pocas veces le pasaba. Eligió su ropa con esmero... Voló escaleras abajo para  ir a desayunar, su mamá le había preparado un rico café con leche y unas tostadas con mermelada y corrió hacia la escuela.
  Al llegar un chico se le acercó y le dijo:
  -¿Y ese look? ¿Te quieres sentir hermosa? Pues déjame decirte que no lo eres.
  -No me quiero sentir hermosa, soy hermosa. Y sí, soy llenita, ¿Pero tú te crees que yo no hago ningún esfuerzo en adelgazar? Y hasta te puedo asegurar de que como más sano que tú. ¡Descarado!-le contestó Abril- Esto bastó para que el chico la terminara, o por lo menos se callara.
   Al llegar a su casa estuvo pensando que tendría que hacer más por sí misma y lo comentó a sus papás. Ellos la orientaron para ir a un equipo de profesionales que los iban a ayudar a adecuar su alimentación para que fuera más saludable .A ella se le ocurrió inscribirse en un Taller literario. Corrió a su cuarto, tenía que hacer  tarea y luego vestirse para salir.
El año de Abril transcurrió entre libros y bicicletas, nutricionistas y nuevos amigos que conoció en los talleres de Nutrición y en   los Literarios.  El resultado fue exitoso en un año Abril había logrado cambiar de a poco, no solo en su cuerpo que seguía creciendo sin padecer restricciones volviéndose más cómodo, sino también en la confianza en sí misma .Con ayuda de sus papás, y amigos nuevos que fueron apareciendo todo iría transformándose. Sus compañeras que se habían reído de ella por ser gorda ya eran historia porque a decir verdad, Abril estaba mucho mejor en seguridad y en actitud (también eso se reflejaba en su imagen). Feliz, terminó el secundario. Optó estudiar Nutrición.
   Al terminar la universidad, Abril quiso hacer algo por su ciudad dando cursos  con niños con sobrepeso y sus padres. Y en las escuelas también porque quería prevenir este problema.

  El mensaje que dejaba era éste: “No dejes que nadie te diga lo que eres, vales mucho, nunca pierdas la esperanza, que tus sueños algún día se cumplirán y así contribuirás con un mundo mejor .Ni la violencia ni el aislamiento hay caminos  cuando se cree en uno mismo”.

Luci Trinidad Lencinas